Daniel Monzón recibe el primer Premio ACIB y entra a formar parte de la Asociación de Cineastas de las Islas Baleares como socio honorífico
El director Daniel Monzón, autor de "Celda 211", recibió el 29 de enero en su ciudad natal, Palma de Mallorca, el primer Premio de la Asociación de Cineastas de las Islas Baleares (ACIB), que también nombró al realizador socio honorífico.
En el mismo acto, que se celebró en el Centre de Cultura "Sa Nostra" de la capital balear, la ACIB homenajeó a Luis Ortas, presidente de la asociación desde su fundación en enero de 2006.
«¡Me habéis tocado el corazón, malditos!», protestó jovial Monzón, quien explicó que recibir este galardón en su tierra le emocionaba más que los premios obtenidos en las últimas semanas por "Celda 211", entre los que se encuentran las 16 candidaturas a los Goya de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España.
Con esta distinción, que entregó a Monzón el presidente honorífico de la ACIB, Agustí Villaronga, la Asociación de Cineastas quiere rendir tributo a uno de los directores baleares de mayor prestigio.
Antes de destacar como director, Monzón, nacido en 1968, trabajó como crítico en prensa, radio y televisión, un periodo del que destacan sus colaboraciones para la revista "Fotogramas" y el programa de Televisión Española "Días de Cine", del que fue subdirector.
Monzón debutó como guionista con "Desvío al Paraíso" (1994), de Gerardo Herrero, que escribió junto a Santiago Tabernero. Su primera película como director fue "El corazón del guerrero" (1999), a la que siguieron "El robo más grande jamás contado" (2002), "La caja Kovak" (2006), rodada en Mallorca, y "Celda 211".
Homenaje a Luis Ortas
Por otra parte, los socios de la ACIB agradecieron a Luis Ortas el trabajo realizado como impulsor y presidente de esta agrupación, fundada gracias a su empuje en enero de 2006.
Ortas, que ha anunciado su voluntad de dejar la presidencia, recibió el mismo trofeo que Monzón, una letra "C" de metacrilato que simboliza la inicial de "cineastas" destacada en el logotipo de la ACIB.
El acto, que fue abierto al público y obtuvo una gran cobertura mediática, permitió a la ACIB manifestar su opinión crítica sobre la política cultural de las instituciones públicas baleares, caracterizada por la falta de apoyo al cine hecho en las Islas.
Preguntado al respecto por los asistentes, Monzón explicó que apenas había contado con ayuda pública durante el rodaje de "La Caja Kovak". Consideró, asimismo, «una solemne estupidez» rechazar la producción cinematográfica autóctona y explicó que la falta de apoyos puede convertir la cultura propia en «un reducto como la aldea de los galos de Astérix» frente a la «colonización» de la industria del entretenimiento estadounidense.